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sábado, 25 de abril de 2015

RESTAURACIÓN Y SANIDAD INTERIOR 2 - Necesidades humanas básicas




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Necesidades humanas básicas


   Hay necesidades básicas en cada ser humano, que tienen que ser satisfechas durante la niñez. Si eso no sucede, vamos a tener muchas dificultades cuando seamos adultos. 

   ¿Cuáles son esas necesidades que al ser satisfechas hacen que los niños se desarrollen normalmente sin heridas? 


   Tenemos necesidades básicas primarias, tales como: la comida, el aire, el agua, el abrigo, etcétera. Sin estas cosas no subsistiríamos. Hay otras necesidades que llamamos secundarias. Cuatro de ellas son las siguientes: 


El Amor

   Los niños pueden morir por falta de amor. El niño al nacer es como un "vaso vacío"; no puede dar amor. Los padres —en primer lugar la madre y luego el padre— tienen que llenar de amor este vaso. El amor tiene que ser expresado de una manera que el niño pueda sentirlo. Tenemos que "echarle" más y más amor, hasta que el vaso se llene y empiece a rebosar. Entonces, el niño podrá empezar a dar amor. Si este "vaso vacío" nunca se llena, el niño nunca podrá dar amor. Más aun, "su vaso" llegará a ser un vaso sin fondo, en el cual se podrá "echar" amor sin medida y nunca se llenará. El niño nunca se sentirá amado. Más tarde puede casarse y su cónyuge podrá amarlo muchísimo, sin embargo, no se sentirá amado, y tampoco podrá dar amor. Cuántas madres cuidan a sus hijos con disgusto. Después el niño, ya adulto, muy dentro de sí se siente rechazado. 

El Perdón





   Otra necesidad de cada niño es recibir perdón. Los padres tienen que perdonar muchas veces al niño. Si él no recibe suficiente perdón por sus errores hasta llenar su vaso y hacerlo rebosar, cuando llegue a ser un adulto no existirá perdón en él para poder perdonar a otros. Nadie puede perdonar más de lo que ha sido perdonado. 

   El perdón es algo muy sutil. Decimos: "Perdono pero no olvido". ¡Eso no es perdón! Perdón es quedar con la persona como si el asunto no hubiera ocurrido

   Dijimos a nuestros hijos que les amaríamos por siempre, sin importar lo que ellos hicieran. Aunque algún día hicieran algo tan temible que tuvieran que ir a la cárcel aún les amaríamos y les perdonaríamos. Estaríamos muy tristes, oraríamos, y ayunaríamos hasta que se arrepintieran, pero Jamás dejaríamos de amarles, tampoco dejaríamos de perdonarles. Veamos esto con un ejemplo: 

Habíamos enseñado a nuestros hijos que no debían brincar encima de las camas para no dañar los colchones pero un día al acostarles, encontré el colchón de David casi hecho pedazos. Él algodón del colchón estaba amontonado por partes y en otras partes no había nada, en realidad había quedado inservible.  "David —le llamé—, ¿estuviste brincando encima de tu cama?" "No, no, mamá —dijo él—, yo no estaba brincando encima de mi cama". "No, mamá —agregó Ruthie—, él realmente no estaba brincando encima de la cama, sino que se metió debajo del colchón para 'jugar a la carpa'''. "Pero, niños, miren lo que hicieron. Destruyeron el colchón ya no sirve para nada. ¿Cómo se les ocurrió hacer algo así? No tenemos dinero para comprar otro" —les aleccioné mientras trataba de acomodar el algodón. No pudiendo arreglar bien el daño, tuve que acostar a David en el colchón "medio arreglado". "Mamá —dijo David—, lo siento mucho, perdóname". Entonces, tragándome las palabras le contesté: "Está bien, David, yo te perdono". Pero la siguiente noche, al ver el colchón que no había logrado arreglar bien, nuevamente les aleccioné: "David, ¿cómo se te ocurrió dañar el colchón así? No podemos comprarte otro". "Mamá —lloró David—, nunca volveré a hacerlo. Por favor perdóname". "Está bien, David, te perdono" —le dije otra vez. Sin embargo, la próxima noche al ver el colchón le dije: "Ay, David, mira este colchón, es terrible". "Mamá —dijo David llorando—, ¿no podré nunca ser perdonado?" Eso me hizo reflexionar. ¿Qué estaba enseñando a mi hijo? Le había dicho que jamás dejaría de perdonarle, hiciera lo que hiciera, pero ahora le estaba demostrando que dañar el colchón no estaba incluido. ¿Qué clase de perdón era ese? Así no era como Yahweh me había perdonado a mí. Tomé a David en mis brazos y le pedí perdón por no haberle perdonado verdaderamente. Luego invertí el colchón de tal manera que yo no tenía que ver la parte dañada cada noche. 

   En ese caso yo no estaba llenando el "vaso" de David con perdón, más bien, estaba diciéndole que hay ciertas cosas que son tan terribles que no pueden ser perdonadas. 

   Como cristianos sabemos que tenemos que perdonar a otros. La pobre persona trata de "amasar" sus sentimientos hasta que alcanza a sentir algo parecido al perdón. Entonces dice que perdona a la persona que le hizo daño, y REPRIME todo el dolor que siente en cuanto al asunto. 

   El hecho es que nosotros no podemos perdonar más de lo que hemos sido perdonados. Muchos de nosotros hemos sido tan heridos que jamás podemos perdonar a la persona que nos hizo daño. Sin embargo, sabiendo que como creyentes "tenemos que" perdonar, tratamos y tratamos de "amasar" sentimientos de perdón y nos sentimos culpables por no alcanzar a formar esos buenos sentimientos. En verdad, vivimos en "bancarrota" en cuanto a sentimientos de perdón, no los tenemos y no podemos crearlos. 


La Protección





   La tercera necesidad de cada uno es la de protección. Cada niño tiene que sentirse seguro y necesita tener a sus padres como un muro entre él y el mundo. 

   Muchas veces el niño, no sólo siente esa falta de protección, sino que los mismos padres inspiran temor a sus hijos con exclamaciones como: ¡Cuidado, la policía! ¡El coco te va a coger! ¡Si no te comportas bien el coco viene esta noche y te va a llevar! Ellos mismos infunden temor en su niño. 



El Elogio 

   Otra necesidad básica que todo niño tiene es la de ser elogiado. El niño al nacer no sabe nada de sí mismo, pues ni siquiera entiende que existe. No sabe dónde termina su cuerpo, ni dónde empieza la cuna. Está allí; lindo, tierno, y aunque tiene ciertas capacidades, como chupar sus dedos y llorar, no comprende nada en cuanto a sí mismo. Para mí fue muy interesante observar a nuestros niños cuando tenían unos meses. Se metían el dedo gordo del pie a la boca y al mordérselo gritaban como si alguien les hubiera hecho algo horrible. No sabían que ese dedo era parte de ellos.  

   Como el niño no entiende nada en cuanto a sí mismo, no sabe si es una persona que tiene valor o si es una persona que no merece nada. La única manera que tiene de saber algo en cuanto a sí mismo, es escuchando lo que en primer lugar la madre y el padre, y luego sus hermanos y compañeros dicen de él. Si con frecuencia le dicen que no vale nada, que no sirve para nada, que todo lo hace mal, el niño va a pensar que así es él. Va a sentir que no vale nada. Cuántas veces los padres exclaman: "¡Pero es que este niño no sirve para nada!".



4
COMPLEJOS DE INFERIORIDAD


   Todos nosotros tenemos complejos. Ellos son el producto de no haber recibido amor, perdón, protección o alabanza de una forma adecuada. Muchos tenemos complejos de inferioridad muy agudos. Él complejo de inferioridad podríamos decir que es como un termómetro. 

Grado de superioridad
+5
+4
+3
+2
+ 1
                ———— O - CRISTO
—1
—2
                —3   Nosotros
—4
—5
Grado de inferioridad


   En la historia ha habido solamente una persona completamente equilibrada. Él no se sintió inferior ni superior. Estaba en el punto cero del termómetro. El Mashíaj fue la única persona en este mundo que pudo vivir en este punto. En Juan 8:14 dijo: "Yo sé de dónde he venido, yo se a dónde voy". Él era Elohim, pero no se sentía superior. Fue clavado en la cruz, pero no se sintió inferior. Pudo enfrentarse con reyes, pero no se sintió tan superior que no quisiera hablar con la mujer de la calle. Nosotros nunca podremos llegar al grado a que Él llegó en la carne... Pero esa debe ser nuestra meta. Nosotros siempre nos encontramos debajo de la línea cero; siempre nos sentimos inferiores a otras personas en algún grado. 

   Si tenemos sentimientos de inferioridad de dos grados en el termómetro, tenemos que compensar esa deficiencia haciendo cosas que nos hagan sentir en dos grados superiores a los demás; de lo contrario vamos al suicidio, no podemos vivir con esa descompensación. Por eso tenemos que comportarnos en una forma de superioridad de dos grados. Si sentimos una inferioridad de cuatro grados, tenemos que llenarlos con una actitud de superioridad de cuatro grados, o no podríamos aguantar la deficiencia. 

   ¿Cómo nos comportamos cuando tenemos sentimientos de inferioridad? ¿Cuáles son los mecanismos que usamos para defendernos de la descompensación? Los siguientes síntomas nos dan unas pautas: 


1. Aislarse
Recuerdo a Norma en el seminario. Nunca quería tener amistad con ninguna de las compañeras de estudio, pues decía: "Es que siempre me meten en problemas". Según Norma, ella no tenía problemas, eran las otras las que los tenían. Esto era el resultado de su complejo de inferioridad, pues se sentía demasiado inferior para tener compañerismo y por eso se aisló, digamos, a un tercer grado. Llenó estos tres grados con "no tener problemas con nadie", lo cual le dio un sentido de valor. 
2. Tratar De Llamar La Atención
Muchas veces queremos ser el centro de atención. Mientras todo gira a nuestro alrededor, sentimos que al menos tenemos algo de valor. Es por eso que tratamos de llamar la atención. Pablo me dijo una vez: "¡Yo soy profesional! ¡Tanto como usted es profesional, así, también soy yo!". Él tenía sentimientos de inferioridad muy agudos; a pesar de eso, él había logrado obtener un título universitario y con eso trató de obtener valor ante los demás. Así compensó su complejo de inferioridad con su carrera. 



3. Sentirse Demasiado Susceptible
El que se siente inferior es demasiado susceptible; no resiste la crítica; mira a todo el mundo como si fuera superior a él. Cuando lo critican se siente aun más inferior; no puede aceptar la crítica. Pero también puede suceder que no acepte el halago. Pablo, el joven profesional, rechazaba toda clase de elogios. Un día le dije que yo valoraba algo que él había hecho. Me contestó: "No me diga eso, pues yo no soy amigo de las personas que me elogian. Yo quiero que me digan lo que está mal en mí". Pablo decía eso porque él mismo se daba cuenta de que había algo que marchaba mal en él. Pensaba que el rechazar los halagos le hacía ganar valor, porque por lo menos tenía la capacidad de darse cuenta de que tenía problemas. No podía, por lo tanto, recibir tales halagos. La persona con sentimientos de inferioridad busca recibir halagos todo el tiempo o los rechaza completamente. El Mashíaj podía recibir halagos o críticas sin sentirse inferior o superior, porque Él sabía quién era y a dónde iba; no tenía ningún sentimiento de inferioridad ni de superioridad. 

4. Ser Demasiado Posesivo
El que se siente inferior tiende a ser demasiado posesivo. Se le oye decir: "Esas son mis cosas. Que nadie me las toque". "Es mi amiga". En este sentido, el comportamiento de las jóvenes de una iglesia me llamó la atención. Unas se sentían inferiores e inseguras. Si al llegar a la iglesia el domingo, descubrían que su mejor amiga entablaba relación con cualquier otra persona, este hecho era suficiente para motivarle a no continuar asistiendo a tal iglesia. Decían: "Ella me quitó mi mejor amiga". Sentían que si tenían una amiga especial, tenían valor, pero lo perdían si alguien también tenía amistad con esta persona. Las jóvenes suplían su inferioridad con amigas especiales. 

5. Buscar el Perfeccionismo
Hay personas que "tienen" que hacer todo perfecto. Si no lo hacen así se sienten sin valor. Si no pueden alcanzar el 100% de perfección, sienten que ya no valen nada. Si tienen cinco grados de inferioridad, los tienen que compensar con cinco grados de perfeccionismo. Otras personas que tienen a penas un grado de inferioridad, puedan tolerar cometer algunos errores, sin descompensarse. Gloria (quien creyó que nosotros éramos sus padres) al visitarnos para tomar un café, tenía que dejar cada taza en su lugar antes de salir de nuestra casa. Sentía que solamente de esta manera ella valía algo. 
6. Criticar A Otros
Los que se sienten inferiores critican demasiado a los demás. Dicen: "Él no sabe nada. Mire lo que ha hecho. ¿Cómo puede ser tan bobo para hacer eso?". Si alguien se siente inferior a otra persona pero ve que aún es capaz de notar las faltas de los demás, siente que por lo menos vale un poco. De otro lado, cuando esta persona pasa cerca de un grupo y oye que están hablando en voz baja, lo primero que piensa es: "Están hablando mal de mí". Nunca se le ocurre pensar que ellas podrían estar planeando celebrar su cumpleaños. Está seguro de que siempre están hablando mal de él. 
7. Proyectarse
Ello ocurre cuando vemos en otras personas lo que no nos gusta de nosotros mismos o tememos que existe en nosotros. Decimos: "Mira cuán orgulloso es él". ¿Tememos quizá ser orgullosos? En una de mis clases de psicología pedí a los alumnos que escribieran algo referente a aquello que más les molestaba de ellos mismos. Todos, menos uno, hicieron el trabajo más o menos como debían. Sin embargo, uno de ellos me escribió: "Lo que más me molesta es que no encuentro ninguna persona espiritual en ninguna parte. Él pastor de nuestra iglesia no es espiritual. En mi iglesia no hay nadie que sea espiritual. Pensé que al llegar al seminario iba a encontrar profesores muy espirituales, y estudiantes preparándose para el ministerio, también muy espirituales. Cuán grande fue mi sorpresa al llegar aquí y no encontrar ninguna persona espiritual. Ni los profesores, ni los estudiantes son espirituales; aquí no hay una sola persona que sea espiritual". Yo lo llamé a mi oficina y le pregunté si sería que él no se sentía espiritual. Agachó la cabeza y respondió que así era. Me comentó que cuando él tenía ocho años le tocó dormir en la misma cama con una prima. No hizo nada, pero tuvo malos pensamientos y siempre sentía que por haberlos tenido no valía nada. ¿Cómo podía entonces ser una persona espiritual habiendo tenido esa clase de pensamientos? Oramos por aquellos pensamientos y los echamos sobre Mashíaj. De repente, la gente alrededor de él parecía más espiritual, Su concepto acerca de la espiritualidad de sus profesores, sus compañeros y aun de sí mismo cambió radicalmente a partir de entonces. Nosotros vemos en los demás lo que tememos que hay en nosotros. Si sentimos o tememos que existe un defecto de segundo grado en nosotros, vemos en los demás una deficiencia de las mismas proporciones, lo cual nos permite establecer el equilibrio entre ellos y nosotros. 
8. Tratar De Compensar
El que siente que no vale nada tiene que compensar su insuficiencia en alguna forma. Siempre me interesaba observar a los estudiantes cuando llegaban al seminario. Estaban fuera de su propio ambiente, se encontraban en un ambiente nuevo y desconocido, los muros de protección que antes tenían a su alrededor habían desaparecido; se sentían como desnudos, ninguno de ellos sabía exactamente cómo comportarse. En esta situación, cada uno compensaba su deficiencia a su propia manera.Había un joven de estatura baja que caminaba dando pasos muy fuertes, de manera que sonaran sus pisadas como si fuera un hombre muy alto y de pisadas muy fuertes. Siempre molestaba a nuestra pequeña perra y se acercaba a las jóvenes, asustándolas para hacerlas gritar.Un día le pregunté: "¿Por qué molestas a los animales pequeños y a las chicas? ¿Por qué no molestas a un joven que sea de tu misma estatura o más grande? ¿Es que te sientes más hombre cuando haces gritar a las chicas?""No, no -dijo él-, no es eso. Es solamente que me gusta oírlas chillar".Este joven tenía un sentimiento de inferioridad muy grave y quería compensar su estatura molestando a las jovencitas y a los animales pequeños. Cuando buscamos compensar nuestros sentimientos de inferioridad, nunca chocamos con otras personas que sean de nuestra misma estatura, o que parezcan un poco más grandes o fuertes, porque ellas nos hacen sentir aun más bajos. Siempre hacemos algo para sentirnos más importantes.



   ¿En qué basas tu sentido de valor? ¿En ser perfeccionista? ¿En ver que los que están a tu alrededor son peores que tú? Hay sólo una fuente de donde debe venir aquello que realmente te da valor. Tú has sido hecho a imagen de Yahweh; solamente esto nos da valor y nos hace libres de sentimientos de inferioridad, no aquello que hayamos hecho en nuestras propias capacidades.

   Cuando poseemos falsos sentimientos acerca de lo que somos, lo único que nos libra de ellos es decir la verdad. La Biblia dice: "Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" (Juan 8:32). Si nosotros decimos la verdad en cuanto a lo que creemos que somos o lo que hemos hecho, Mashíaj lo lleva en la cruz y quedamos libres. No tenemos nada que esconder. Si piensas que no vales nada, di: "Elohim, siento que no valgo nada. Toma tú estos sentimientos, los echo todos sobre ti".

   No tenemos que aparentar que todo está andando bien en nosotros si hay algo que no lo está. Tal vez tu madre no te amaba, o tal vez no era capaz de expresarte amor. Decir eso no es culpar a nuestros padres. Al fin al cabo, nuestros padres fueron víctimas de las heridas que les causaron sus propios padres y aquellos de las heridas que les causaron los padres de ellos y así sucesivamente.

   Más aun, si nosotros no reconocemos la verdad en cuanto a nuestras heridas y no las llevamos al Mashíaj para ser sanados, vamos a herir a nuestros hijos de la misma manera. No podemos actuar de otra forma, porque sencillamente no podemos ser aquello que no somos.

   Ahora toma un papel y haz una lista de todo aquello que recuerdas del pasado que te haya causado dolor. ¿Cómo eran tus padres? ¿Qué te decían? No escribas lo que tú crees que tus padres pensaban de la situación sino aquello que te sentías. ¿Cuáles eran tus sentimientos cuando te decían que no servías para nada? ¿Qué sentías cuando te comparaban con otra persona, tal vez con tu hermano, cuando interiormente tú sabías que él tampoco servía para nada? ¿Te castigaron injustamente y tuviste que callar? ¿Qué sentiste en ese momento? O tal vez tus padres te elogiaban tanto que nunca aceptaron que tú te equivocaras, mientras que tú sabías que jamás podrías llegar a la meta que ellos te habían impuesto. Tienes que ser sincero con Yahweh y contigo mismo al hacer este balance. Recuerda decir la verdad porque sólo "la verdad os hará libres".




En el próximo post continuaremos aprendiendo acerca de cómo entregarle todas estas cosas a nuestro Mashíaj y Salvador Yahshua, a fin de ir limpiando nuestros "vasos".






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¿Está usted listo espiritualmente? ¿Lo está su familia? ¿Está usted protegiendo adecuadamente a sus seres queridos? Esta es la razón de este ministerio, permitirle a usted primero entender el peligro que enfrenta, y luego ayudarle a desarrollar estrategias para advertir y proteger a sus seres queridos.  
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Esperamos que haya sido bendecido por este ministerio, que busca educar y advertir a las personas, de modo que puedan ver el Nuevo Orden Mundial que está por llegar (el Reino del Anticristo) en sus noticias diarias. 
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Publicado por: Anunciadora de Sión
SOY CREYENTE EN YAHSHUA
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2 comentarios:

  1. Hay una necesidad que se toma por tabu o que se delega u ignora mucho y aunque aquí se habla de necesidades básicas humanas no se menciona y es la necesidad reproductiva o sexual. Somos hombres de carne y por mucho tiempo se usan frases como la carne es débil, la carne hace pecar. El PADRE nos hizo a hombre y mujer y los hizo para formar una pareja, esa pareja tiene unos fines específicos y más allá del sentido reproductivo esta el deseo de amar y ser amado de eso se ha hablado pero de esa necesidad sexual no, y acá entra mucha duda no sólo para mi si no para muchos pues las elites y los gobiernos no van a dar una orientación sana, promiscuidad y firnicacion se ofrecen cada minuto en los contenidos multimedia. Por un lado se reprende y se entiende que esta mal pero por otro nadie explica como se debe vivir una sexualidad acorde a los designios del padre. Puede sonar descabellado pero no se puede ignorar la realidad de lo que somos como hombres, se tiene una idea de como es una vida sana de pareja y las abominaciones en actos que el mundo trata de imponer y se deben evitar pero que hay del hombre y la mujer cuando están solos o pasan un tiempo sin pareja. Que hay de la orientación de los temas sexuales. Como se orienta a un hijo entorno a lo que ellos tarde o temprano conocen, Temas con masturbacion y demas. Se le regaña, se le dice que esta mal o se instrulle de que manera?. Como se debe comportar el hombre en su sexualidad de pareja y sólo. Hay un vacío muy grande en ese aspecto y la elite sabe que ese punto es estratégico. Yo mismo tengo todas estas dudas. Un buen artículo tocando estos temas desde la sana doctrina sin tabues sería y es necesario.

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    1. Hay un vacío muy grande porque LA SOCIEDAD RELEGÓ LA NO SÓLO LA INSTRUCCIÓN DE SUS HIJOS EN MANOS DEL ESTADO, SINO TAMBIÉN SU EDUCACIÓN. Tal vez una institución pueda estar capacitada para INSTRUIR (materias específicas), PERO SÓLO LOS PADRES SON CAPACES DE EDUCAR. La educación se realiza en casa, porque sólo el verdadero amor de los padres puede realizarla sin abusar. Por eso los castigos de la vara sólo pueden ser aplicados por los propios padres, QUE TIENEN AMOR por sus hijos (y además nunca cuando están enojados, deben esperar a calmarse). De la misma manera, la educación sexual siempre correspondió al padre para los hijos varones y a la madre para las hijas mujeres... Y SI ESA CADENA NUNCA SE HUBIERA ROTO, HOY SABRÍAMOS QUÉ HACER Y QUÉ DECIR... Y QUÉ NO HACER Y QUÉ NO DECIR :)
      El sexo no tiene más tabúes que cualquier comportamiento. Si la Biblia dice "No robarás", sabemos a ciencia cierta que ROBAR ES MALO. Punto. NO HAY DISCUSIONES, NADIE DISCUTE NI PONEN "PEROS". Robar es robar desde un granito hasta mil millones de granitos (y las penalidades pueden variar, pero no el hecho de que se trate de UN ROBO). De la misma manera con el sexo. Si la Biblia dice "no se acostará hombre con hombre" (por poner un ejemplo conocido) SIMPLEMENTE ESO ES LO QUE HAY QUE ENTENDER: LA HOMOSEXUALIDAD NO ESTÁ PERMITIDA, por lo tanto es un COMPORTAMIENTO MALO Y PROHIBIDO. Resultado: NO LO HAGAS Y ENSEÑA QUE NO SE HACE. Con el resto HACÉ LO MISMO. Dios nos ha dado cerebro y nos ha dado su Palabra. Sólo tenemos que unir los dos, "Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídala a Elohim, quien da a todos con liberalidad y sin reprochar, y se le dará".
      Santiago 1:5
      Que Abba te ilumine y te guíe, SÓLO ÉL

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