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miércoles, 29 de julio de 2015

NO TODOS LOS GATOS SON PARDOS - EL "QUIÉN ES QUIÉN" DE LOS JUDÍOS





   En la Teoría de la Conspiración existe una gran controversia (fruto del desconocimiento y de la desinformación) acerca de quiénes son los "judíos". Mientras algunos los "odian" furiosamente (aunque los fanatismos son lo mismo para un lado o para el otro), otros (generalmente los cristianos) parecen simplemente no saber muy bien qué hacer. Así, para tratar de justificar sus "decisiones" (que no siempre están basadas en hechos concretos sino en gran medida en una emocionalidad directamente ligada a sus propiasa tradiciones), mientras algunos hacen cuidadosas divisiones entre distintas "ramas", otros meten a todos los gatos dentro de la misma bolsa. Veamos un poco QUIÉN ES QUIÉN para tener en claro el panorama... 



¿Existe hoy en día la RAZA judía?


   El Estado de Israel, hoy por hoy, es lo que sus creadores soñaron: un estado absolutamente militarizado, basado en castas, jerárquico, dictador y racista, donde, por ejemplo, para proporcionar una vivienda el Estado aplica un sistema de selección discriminativa basado en la genética y la nacionalidad de origen. Encabezando la lista "jerárquica" van los judíos ashkenazi de Europa, después los ashkenazi de Estados Unidos, después los judíos sefarditas, luego los judíos falashas africanos y otros, y por último cristianos musulmanes y otros. Siempre en este orden. 

   Sin embargo, tal vez a alguno le sorprenda saber que no existe tal cosa como la "raza judía". Ser judío significa profesar una fe, o haber sido educado en ella, pero no existe como tal la raza judía, sino la etnia judía como entidad, que comparte un acervo cultural-religioso común y también unos intereses de grupo diferenciados culturalmente en sentido amplio. Hay judíos chinos, norteamericanos, africanos, españoles, hindúes, israelitas, ucranianos, británicos. marroquíes, turcos, etc. Toda una contradicción en sí misma, si lo tomamos superficialmente.

   Raphael Patai, en la "Encyclopaedia Británica" escribe: "Los hallazgos de antropología física, al contrario de la creencia generalizada, muestran que no existe la raza judía. Las medidas antropométricas de grupos judíos en muchas partes del mundo indican que difieren enormemente unos de otros con respecto a las características físicas más importantes; altura, color de la piel, masa encefálica, índice facial, grupos sanguíneos, etc".

   Harry Shapiro emitió un informe para la UNESCO en los mismos términos indicando el enorme polimorfismo de los judíos en el mundo. Sin embargo, cuando se habla de "judío", a muchos les viene a la mente un individuo con nariz aguileña y determinados rasgos faciales muy característicos; otros asocian a los judíos con individuos extremadamente bien dotados intelectualmente que destacan en el mundo intelectual y están generalmente considerados como hábiles para las finanzas, las matemáticas y otras materias que requieren un alto grado de abstracción. Tópicos que poco tienen que ver con la auténtica realidad.






Los Judíos Sefardíes


  
   Los Sefardíes son descendientes de los judíos expulsados de la Península Ibérica a finales de la Edad Media, que en su diáspora formaron comunidades en diversos países de Europa, el Mediterráneo Oriental y el Norte de África.




   Puede considerarse que la diáspora sefardí empieza ya a finales del siglo XIV, cuando la oleada de asaltos a juderías y matanzas de 1391 —y las subsiguientes conversiones forzadas— impulsaron al exilio a un cierto número de judíos, que se refugiaron mayoritariamente en las comunidades judías que ya existían en el Norte de África.

   A raíz del matrimonio del rey don Manuel I de Portugal con la infanta Isabel de Castilla, hija de los Reyes Católicos, en 1497 se decretó la expulsión de los judíos de Portugal, que al final no se ejecutó como tal expulsión, sino que se concretó en una masiva conversión forzada en 1498. Muchos de los convertidos (cristãos novos o cristianos nuevos) matuvieron a escondidas la práctica de la religión de sus mayores, cosa que fue posible en gran medida porque en Portugual no actuó la Inquisición hasta 1540.




   Estos conversos criptojudíos (con frecuencia llamados despectivamente marranos) fueron, a su vez, el germen de comunidades sefarditas en los Países Bajos, en Inglaterra, en Hamburgo, en ciudades italianas como Ferrara o Ancona, o en las colonias portuguesas y holandesas de América; a lo largo de los siglos XVI y XVII, algunos conversos abrazaron abiertamente el judaísmo y se integraron en las comunidades sefarditas de Marruecos o del Oriente Mediterráneo.


   Son aproximadamente el 15 % de los judíos modernos actuales y siguen mayoritariamente el Talmud de Jerusalén, siendo por tanto judíos talmúdicos.





   En la actualidad son la segunda facción judía en el estado de israel en importancia, y se han unificado con los askenazis con todo éxito (o están en el proceso), ya que los puntos que los diferencian son "detalles menores" (diferencias en cuanto al acento en la pronunciación, en algunas comidas, formas de oración, etc.). Pero a pesar de estas diferencias "doctrinarias", trabajan unidos en líneas generales.






Los Falashas



   Los Falashas son etnias etíopes y Keniatas de raza negra, que se convirtieron al judaísmo en épocas medievales. No tienen ninguna relación racial de descendencia con los judíos bíblicos originales. Son muy minoritarios. Y están muy mal vistos en Israel. Hay también algunas minorías judías más, de origen Persa, Hindú y hasta China.

   El término "falasha" es de origen amárico, y entre sus significados están "exiliado", "extranjero", "hombre sin tierra" y "hombre errante".  Algunos escritos sobre su existencia datan del siglo XII.

   Según la Biblia, Jacob, quien fue el hijo de Isaac con su esposa Rebeca, y nieto de Abraham el patriarca, tuvo 12 hijos con sus dos esposas y las 2 esclavas de estas.

   Luego del éxodo de Moisés, se instaura el reino de Israel con la figura de Saúl como su primer monarca, distribuyéndose la tierra entre los descendientes de los hijos de Jacob. A los Levitas (descendientes de Leví) no se les concedió tierra, pues por mandato divino, debían encargarse de todo lo relacionado con el templo (adoraciones, alabanzas, sacrificios, ofrendas etc.).  Vivían de las ofrendas que el pueblo ofrecía a Dios, tomando una parte de éstas para cubrir sus necesidades. Estos se diseminaron por todo el reino, aunque su mayoría radicaba en Jerusalén, Sede del Templo.

   Por otra parte, a los dos hijos de José, quien fuera príncipe de Egipto, se les dio trato de tribu por igual.  Por ello, a los descendientes de Manasés y Efraín (hijos de José) también se les otorgó una porción de tierra donde establecerse. En la división geográfica de estas tribus se observan 12, pero quedó claro que en realidad son 13, sumando a los Levitas que por su rol eclesiástico estaban privados de tierra.

   Tras la muerte de Salomón, el Reino de Judá es dividido en dos zonas en el año 931 a.c.  por diferencias de carácter político entre el heredero del trono Roboam y Jeroboam.  La primera se denominó Reino de Judá, conformada por las tribus mas cercanas a Jerusalem (Judá y Benjamín) las cuales se mantuvieron leales al hijo del difunto Rey Salomón (Roboam).  La otra zona se denominó Reino del Norte o Israel, conpuesta por las 10 tribus restantes lideradas por Jeroboam.

   En el año 721 a.c. los Asirios aplastaron el Reino del norte (Israel) siendo una parte capturada y llevada a cautiverio.  El resto huyó en todas direcciones. Unos más al norte, bordeando el Mediterraneo, llegando algunos hasta la Península Ibérica.  Otros a la India y Asia.  El resto al África. Todas desaparecieron en el tiempo.  A estas 10 tribus se les conoce como "tribus perdidas" pues no existió nunca registros de su paradero. 




   En el año de 586 a.c. el Reino de Judá corrió la misma suerte.  Nabucodonosor destruyó Jerusalén con todo y templo, llevando a los habitantes cautivos a Babilonia.  Así se da inicio a la vida errante del pueblo judío, hasta la creación del estado de Israel un 14 de mayo de 1948. 

  En ese momento, todos los judíos del mundo eran considerados descendientes de las dos tribus del sur (Judá y Benjamín), los mismos que estuvieron cautivos en Babilonia y que luego regresaron a Jerusalén a reconstruir el templo, el cual sería finalmente destruido por las legiones romanas comandadas por Tito en el año 70 d.c.  El paradero de las tribus perdidas del norte fué un misterio que duró mas de dos mil años.

   Durante mas de 2,000 años, los falashas creyeron que eran los únicos judíos en el mundo, hasta que fueron descubiertos en la década del 70 por autoridades Israelíes, siendo declarados por el Rabino Sefardí Ovadía Yosef, tras años de minuciosas investigaciones, como judíos auténticos. Algunos dicen que se trata de la tribu perdida de Dan.

   De inmediato las autoridades iniciaron negociación con el gobierno de turno de Eiopía, logrando intercambiar algunos de ellos por armas israelíes.  A esta operación secreta se le conoció como "Operación Moisés", aunque se tuvo que alargar con las operaciones "Josúe" y "Salomón".

   Tras la caída del régimen etiope, el traslado de los judíos africanos se vio obstaculizado, lo que provocó que las operaciones se trasladaran a Sudan, país vecino con Etiopía.  Muchos falashas tuvieron que caminar largas extensiones hasta cruzar la frontera, y ser trasladados por avión hasta Israel. La acción, respaldada en su totalidad por el gobierno de Israel, se amparó en la Ley del Retorno de 1950, que estipula que el estado debe proporcionar toda la ayuda a cualquier judío del mundo que desee regresar a la tierra prometida.

   Sin embargo, las diferencias culturales entre los falashas y el mundo moderno hicieron que el estado israelí desarrollara programas de adaptación en centros especializados, pues en Etiopía vivian en condiciones precarias y aislados de la civilización.  A estas instalaciones se les conoce como centros de absorción, en donde reciben orientaciones sobre el uso del televisor, la radio, el servicio higiénico etc.




   Gozan de los mismos derechos y deberes que cualquier ciudadano israelí, aunque en ocasiones son víctimas de la discriminación.  Los jóvenes realizan con normalidad su servicio militar obligatorio y la gran mayoría termina en el ejército.

   Con respecto a lo religioso este grupo destaca del resto del judaísmo porque su Tanaj no se rige por el Concilio de Jamnia, sino que se identifica íntegramente con la Septuaginta, inclusive incluyendo más libros tales como el Libro de Judit y el Libro de Enoc.



   Teniendo en cuenta que los judíos etíopes o falashas son profundamente religiosos, la jerarquía ortodoxa judía afirma ser la responsable de sus dones espirituales y de su educación. Al mismo tiempo, el gran rabino exige que los falashas deben empezar por convertirse al judaísmo. ¿Es qué no son judíos? "Sí, pero..." responden los expertos religiosos

   Los falashas han vivido en Etiopía desde hace siglos, quizá milenios, respetando escrupulosamente la ley escrita judía, o al menos sus mandamientos esenciales: la circuncisión, los baños rituales y el shabat (festividad del sábado). El problema es que estaban totalmente desvinculados de la evolución del resto de los judíos del mundo. No conocían el Talmud y otras prácticas rabínicas que figuran en el Shuljan Arouj, especie de código rabínico elaborado a lo largo de los siglos. El rabinado ortodoxo exige de ellos una conversión simbólica: un baño ritual en una mikwah reglamentaria, que convertiría a los falashas en judíos cien por cien kosher; si no, será imposible su matrimonio con otros judíos en Israel, ni para ellos ni para sus descendientes. En definitiva, si los falashas no se someten a los decretos del gran rabinado quedarán condenados a vivir en un círculo cerrado, totalmente segregados.


   Los líderes espirituales de los judíos etíopes (que llevan el título de cohen en vez de rabino) rechazan las normas ortodoxas. Se sienten insultados en su dignidad.








Otras minorías judías


   Existen varios otros grupos menores que profesan la religión judía con mayores o menores variantes:



  • JAREDÍES

Los jaredíes (en hebreo חרדים, jaredim), también conocidos como ultraortodoxos o como Los que temen a Dios, son judíos ortodoxos cuya práctica religiosa es especialmente devota. Los jaredíes afirman, al igual que todo el judaísmo ortodoxo, que la Torá entregada en el Monte Sinaí por Dios, con sus respectivas leyes, constituye el "manual de instrucciones del mundo". En otras palabras, la Torá es el código que permite, en términos fundamentales, el comportamiento armónico de la Creación y los creados, la regulación sus leyes y principios, y los métodos que llevarán a cada individuo a unirse a Dios para disfrutar de deleite infinito, máximo objetivo de la creación del mundo.
Los jaredíes suelen vivir al margen de las sociedades laicas que los rodean, incluyendo las judías, debido a que intentan poner en práctica los preceptos bíblicos en un ámbito no-hostil. Hoy en día muestran una fuerte presencia en Israel, donde cuentan con su propios barrios (e, incluso, sus ciudades), sus partidos políticos, sus comercios y sus escuelas. También existen grupos de jaredíes en muchas comunidades judías de la diáspora, particularmente en Estados Unidos y Europa Occidental. Los jaredíes tienen sus propios periódicos, el más importante de los cuáles es Hamodia ("El Anunciador").
El ideal de los jaredíes es una vida judía vivida en torno a los rabinos. Por eso rechazan muchos aspectos del mundo moderno (existe un especial rechazo hacia la televisión), con barrios separados de los no judíos y de los judíos laicos. Físicamente, su indumentaria negra (los "hombres de negro" siguiendo la expresión israelí) hace que puedan ser distinguidos con facilidad. Sin embargo, no estamos ante una actitud de rechazo de la modernidad tan radical como la de los Amish: se acepta la electricidad, el automóvil, el ordenador y el avión.


La relación entre los jaredíes y el sionismo siempre ha sido difícil. Antes de la creación del Estado de Israel la mayoría de la judería jaredí se opuso al sionismo. Según una tesis mayoritaria (aunque no sea exclusiva) entre los religiosos, Dios destruyó el reino de Israel para castigar a los judíos, y sólo su Mesías puede volver a crearlo. La vida en Tierra Santa es posible, pero cualquier intento autónomo de crear un estado es una rebelión contra Dios y una provocación contra los pueblos gentiles. Sin embargo, tras el Holocausto y la fundación del estado moderno israelí, los diferentes movimientos ultraortodoxos han adoptado diversas posturas, desde la radical oposición al Estado de Israel de los Neturei Karta, hasta la aceptación crítica de la mayoría. Los partidos que los representan llegan a tener incluso ministros dentro de su gobierno, pero opinan que el "culto" al Estado propio de los sionistas es una idolatría que la Biblia condena.
El jasidismo o hasidismo forma parte de este sector del judaísmo, teniendo una fuerte influencia de la Cábala.



  • CARAÍTAS

El Judaísmo caraíta o caraísmo es una corriente religiosa del judaísmo, nombre que proviene del término hebreo קראית (Qaraim: "lectores") y que también es designada como Bené mikrá, que significa "hijos de la Escritura", que reconocen al Tanaj como única máxima autoridad, en oposición a los Bene mishnah, "hijos de la tradición".
Dentro del judaísmo de la Diáspora babilónica surgió una nueva filosofía. La idea original era que Dios había dado toda la ley (la Torá) escrita a Moisés. Pero poco después nació la idea de que Dios había dado dos Leyes en el Sinaí: una oral (el Talmud) y otra escrita (la Torá). Ya durante la época del Segundo Templo de Jerusalén aparecieron sectas (los Saduceos y los Esenios), que iban en contra de las enseñanzas de los Prushim (Fariseos), los cuales fueron los antepasados del movimiento rabínico de hoy, en la cuestión del valor divino de la Ley Oral, pero con la destrucción del Templo, la secta ortodoxa se fortaleció tanto que las demás corrientes quedaron marginadas.
El caraísmo surge con la unión de varios movimientos anti-talmúdicos, pero su origen exacto se desconoce. Las primeras evidencias del surgimiento del caraísmo son obras litúrgicas y cancioneros que datan de los años 348, 359 y 437; los cuales se encuentran en el Museo Británico. 
Los caraítas se guían por una interpretación sencilla (Peshát) de la Biblia Hebrea y de la Ley Mosaica, rechazando innovaciones posteriores tales como la Ley Oral Rabínica (Talmud). Rechazan la forma de judaísmo más practicada hoy día, que en sus tres corrientes mayores se guía por el Talmud. 
Creen que "los talmudistas" adulteran el verdadero mensaje de las Escrituras Hebreas agregando las enseñanzas de los Rabinos que se encuentran en el Talmud, ya que los talmudistas dan por sentado una de estas tres cosas o todas: 
1. El talmud es la única interpretación de la Mikra (Biblia Hebrea).
2. Enseñan que el contenido del talmud es de origen divino, y que por lo tanto lo que el contiene es totalmente cierto.
3. Que fue revelado oralmente a Moshe en el desierto y que fue pasado de generación a generación.




Tras este escenario los caraítas se fundamentan en el mandato de Deuteronomio 4:2: "No añadiréis a la palabra que yo os mando ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de YHWH, vuestro Dios, que yo os ordeno".
Consideran la era actual de la historia humana como el período del Gran Exilio. Interpretan que las Escrituras Hebreas describen esta era y predicen que en ella la nación de Israel abandonará el verdadero camino del Creador por la religión de fabricación humana. Dicen que los profetas enseñan que esta era acabará con el retorno de Israel al Creador bajo el liderazgo del ungido Rey de la Casa de David y con adopción de la religión de las Escrituras Hebreas por toda la raza humana.

SI EXISTE UN GRUPO DE JUDÍOS QUE LLENA LAS CARACTERÍSTICAS DE AQUELLOS QUE SE CONVERTIRÁN CUANDO EL VERDADERO YAHSHUA HA'MASHIAJ REGRESE POR SEGUNDA VEZ, SON ÉSTOS.

Algunas de las diferencias entre los caraítas y el resto de los judíos son referentes al calendario. Por ejemplo, mientras la mayoría de los israelíes comenzaron a celebrar Rosh Hashaná al atardecer del día que cae, los judíos caraítas no se preparan para iniciar el Año Nuevo judío hasta DOS DÍAS MÁS TARDE, un ejemplo del desafío que mantiene esta antigua secta aferrándose a sus tradiciones en un estado donde el judaísmo es dominado por los ortodoxos

El caraísmo no es una fe monolítica en la que cada creyente está de acuerdo en todos los detalles, pues el peso de la interpretación recae en el individuo y no en una autoridad central. Los caraítas mantienen que cada ser humano tiene la obligación de estudiar las Escrituras Hebreas y determinar por sí mismo el significado correcto de los mandamientos de Dios basándose en su propio razonamiento y entendimiento. A cada persona le exigen tomar responsabilidad personal en la interpretación de la Biblia hebrea pues es cada individuo quien va a ser llamado a dar cuenta de sus propias acciones en el Día de Juicio. Enseñan a investigar con cuidado las Escrituras sin confiar en la opinión de nadie y piensan que "aquel que se apoya en cualquiera de los maestros del Exilio sin investigación personal, es como si hubiera cometido idolatría".



  • MASORTÍES 

El Judaísmo Masortí (Conservador) surge en Alemania a mediados del siglo XIX como una reacción al judaísmo reformista, posicionándose como una síntesis entre este último y el judaísmo ortodoxo. Junto a estos dos, el judaísmo conservador es una de las tres grandes corrientes religiosas del judaísmo. El judaísmo conservador se institucionalizó en los EE. UU. alrededor del 1900. 


El conservadurismo postula la devoción a la tradición y ley judía (masoret y halajá), con un acercamiento abierto y positivo al mundo moderno, la democracia y el sionismo. 
Los principios del Judaísmo Conservador incluyen:
  • La "dedicación a la Halajá... [como una] guía para nuestras vidas".
  • Una enseñanza no fundamentalista de los principios de la fe judaica.
  • Una actitud positiva hacia la cultura moderna.
  • Una aceptación tanto de los métodos tradicionales-rabínicos como de los académicos y críticos en lo que al estudio de los textos religiosos del judaísmo se refiere.




Destruyendo el falso mito: Los falsos "judíos" Ashkenazis


   Escritores judíos ashkenazis muy valientes como Arthur Koestler (La Decimotercera Tribu) han confirmado que la mayoria de los judíos actuales no tienen una reclamación histórica legitima sobre la tierra de Israel, porque ellos mismos no se consideran los descendientes de los judíos bíblicos y ciertamente no son semitas (los pueblos semitas son los que estaban localizados en Oriente Medio desde Siria e Irak hacia el Sur incluyendo Arabia, Yemen y Oman y parte del norte de África). Los verdaderos orígenes de la gran mayoría de los “judíos” (los ashkenazis) se remontan a los "jházaros", pueblo turcomano que llegaron a ser conocidos bajo ese nombre en las regiones del Sur de Rusia y norte de las montañas del Cáucaso.

   Los historiadores creen que los jházaros provinieron de los Hunos, tribus turcas que invadieron Europa llegando desde Asia Central, Siberia, China y Norte de la India. Los jázaros vivieron como mercaderes, llegaron a controlar un vasto imperio y su influencia se extendió hasta lo que hoy es Rusia, Ucrania, Georgia, etc. Eran adoradores del falo y realizaban ritos de sacrificios humanos.

 Estos Jázaros turcomanos sojuzgaron a las tribus autóctonas de la zona: Eslavos ruso-rutenos, Cosacos iranos de Ucrania, Norcaucásicos, e incluso alguna tribu germánica del alto Dnieper, y los integraron en el Imperio Khazar.








  Sobre esta base hubo una emigración pequeña pero cualitativamente importante de Judíos Semitas de la Diáspora judía en Babilonia y Persia, provocada por la Invasión Árabe. Llevaron consigo su religión judeo-talmúdica (Talmud de Babilonia) y sus Rabinos. Estos fueron la élite religiosa y la base minoritaria sobre la que se formo la etnia judía askenazi.


Existen dos conocidas versiones del Talmud: el Talmud de Jerusalén (Talmud Yerushálmi), que se redactó en la entonces recién creada provincia romana llamada Philistea, y el Talmud de Babilonia (Talmud Bávli), que fue redactado en la región de Babilonia, en Mesopotamia. 
Originalmente, la ley oral fue transmitida de una generación a la siguiente de modo oral, sin que se tuviera ninguna versión escrita dirigida al público, aunque los sabios tenían apuntes privados. Después de la destrucción del templo de Jerusalén y el declive económico y político de la comunidad judía en Israel la continuidad de la transmisión oral estaba en peligro, por lo que Rabi Yehuda, el Príncipe, hizo la redacción escrita de la Mishná alrededor del año 200 de nuestra era. 
Varias academias rabínicas, tanto en Israel como en Babilonia, estaban dedicadas al estudio y discusión de la Mishna. Estas discusiones al ser recopiladas de forma escrita forman la Guemará. Existen dos ediciones de la Guemará: la de Jerusalén que se terminó de redactar de forma escrita alrededor del año 400 de nuestra era, y la de Babilonia, cuya recopilación final se llevó a cabo por Ravina y Rav Ashi, dos sabios del siglo V de nuestra era.




   Sobre el 740 DC el Rey de Khazaria (Jazaria), el Rey Bulán, adoptó el judaísmo por razones políticas, para no desaparecer siendo absorbido por los reinos cristianos al oeste y los musulmanes al sur y al este. Una parte importante de la población del Imperio, sobre todo sus élites de origen Khazar se convirtieron al judaísmo, así como parte de las masas de población eslava, norcaucásica y germánica de su Imperio.


   De manera que el 80% de lo que hoy llamamos “judíos” modernos descienden de estos jázaros multiétnicos que poblaban la región central y oriental de Ucrania, parte de Rusia meridional y el Cáucaso Norte. Estas tierras ahora están ocupadas por los Estados de Ucrania, Rusia y Georgia. 







   Sus ancestros, por lo tanto, no provenían del Jordán, sino del Volga; no de la tierra de Canaán sino del Cáucaso (que aún se asocia con el origen de la raza aria y genéticamente estarían mas emparentados con los hunos, los uigur y las tribus magiar, eslavas y georgianas y no con las semillas de Abraham, Isaac o Jacob). Esto significaría que el propio término "antisemitismo" carece por completo de sentido para referirse al anti-judío moderno, QUE NO ES SEMITA

   Cuando el Imperio Jázaro fue finalmente destruido por presiones militares del Rus de Kiev y posteriormente de la "Horda de Oro" mongola, la población "judía" conversa empezó a emigrar hacia el Oeste, entrando en Centro Europa como población judía huésped. La historia del Imperio Khazar (Jázar) comienza a ver la luz y se presenta como el engaño más cruel que se haya perpetrado jamás en la historia.

   Koestler apunta a muchos rasgos distintivos comunes como el yarmulke (el kipá de los judíos, común a uzbecos y otros pueblos de la ex Unión Soviética) y que también es usado por musulmanes (taqiyah, kufi) y la jerarquía católica romana (solideo, cuyo verdadero origen se remonta a la antigua Babilonia).





   Los descendientes jázaros, o judíos askenazis llegaron a ser conocidos como “judíos” y su auténtico origen se perdió para la historia, aunque no para las familias de la élite y la Iglesia Romana que prefirieron mantener la falsa versión de la historia para el resto del mundo. Lo que fueron los Jázaros, hoy se conocen como askenazis (judíos provenientes de Europa del Este), y las cifras y estudios indican que entre el 80-85% de los que se llaman a sí mismos “judíos” son askenazi, es decir antiguos jázaros

   Los Askenazi son el grupo étnico que mantiene el poder en Israel desde 1948. Durante siglos los judíos Askenazi no hablaban el idioma semítico hebreo, lo que no sorprende ya que no eran hebreos. Ellos desarrollaron su propio idioma conocido como Yiddish que comenzó a hablarse en Alemania y se extendió por Europa Central y del Este. Más tarde el yiddish evolucionó para incluir elementos del eslavo, arameo, hebreo y otras influencias. Así que lo que conocemos como "grupo Askenazi" actualmente es un cóctel genético de semitas, turcos, norcaucasianos, eslavos y germánicos.







El Proselitismo en el Judaísmo Talmúdico


   El Judaísmo Talmúdico aumentó drásticamente sus miembros mediante el proselitismo y conversiones masivas de etnias no semitas, pero siguió también una política de proselitismo a pequeña escala no desdeñable.

   Cualquier judío converso era admitido como judío de 2ª clase. Para poder ser judío de 1ª clase, o plenamente judío, se tenía que ser hijo de madre nacida judía y educada en el judaísmo. Por ello la política matrimonial judía talmúdica era entregar a sus mujeres a hombres prominentes no judíos, e instigar la conversión de estos, y complementariamente, o en su defecto, educar a los hijos habidos de estos matrimonios en el judaísmo. Algo prohibido taxativamente en el judaísmo Bíblico, o antiguo, pues este exigía la conversión previa de la pareja para posibilitar tal matrimonio. Además la pertenencia al pueblo elegido descansaba más en el origen y educación paterna, no en el vínculo materno, como en el caso talmúdico. 

   Aquí se explica gran parte de los individuos "judíos" en el mundo actual de los que la mayoría ni siquiera sabíamos que eran judíos... porque de hecho NO PRACTICAN LA RELIGIÓN DE FORMA ACTIVA, PERO ALGUNO DE SUS PADRES (generalmente la madre) ES JUDÍO, y que son parte de la gigantesca maquinaria del sistema, de una u otra forma. baste ver el ejemplo notable de Judiwood:








   En conclusión, tenemos varias "facciones" judías en la actualidad, algunas de las cuales NO SON GENÉTICAMENTE SEMÍTICAS (sino que son judíos por conversión), y que también se dividen entre sí acerca del uso o no de ciertas "herramientas" como el NEFASTO TALMUD Y LA CABALA. Obviamente, el problema mayor de estos individuos es que NO SÓLO NO RECONOCEN A YAHSHUA COMO EL VERDADERO MASHIAJ, SINO QUE LO REPUDIAN Y BLASFEMAN DE SU NOMBRE DE UNA FORMA QUE DEBERÍA TAMBIÉN ALERTAR A CIERTOS CRISTIANOS QUE INSISTEN EN "ORAR POR ISRAEL" ANTES DE PREGUNTARSE SI ESOS A LOS QUE ESTÁN BENDICIENDO SON REALMENTE EL VERDADERO PUEBLO DE DIOS, EL VERDADERO ISRAEL. No por nada fuimos advertidos acerca de algunos que "se harían pasar por judíos pero no lo serían". 

   También podrán observar el uso de estos libros en paralelo con la Palabra de Elohim en la mayoría de los grupos que se llaman a símismos de "natzratins" (nazarenos, discípulos de Yahshua el Nazareno), lo cual ya debería alertar a los menos avisados de que pueden estar pisando arenas movedizas.


Dejo para más adelante el desarrollo de las "facciones" mesiánicas, natzratins, etc., y el propio cristianismo como un "desprendimiento" del judaísmo.





FUENTES:








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Publicado por: Anunciadora de Sión
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